Un panel solar térmico, o también llamado colector solar térmico, es un sistema que calienta el agua utilizando la energía del sol. El calor se acumula en un contenedor, y este calienta el agua sanitaria, como por ejemplo en una vivienda, que se almacena a su vez en un depósito.

Los paneles solares están compuestos por una placa receptora y unos conductos que se unen a esta, por los cuales circula el líquido. La placa solar térmica está formada por una capa selectiva de color negro, de manera que el líquido calentado se desvía hacia un aparato donde sale el calor, y luego se devuelve al panel para ser recalentado.

Las placas solares térmicas destacan por su simple funcionamiento y su efectividad para aprovechar la energía que proviene del sol.

Por otra parte los paneles solares fotovoltaicos, aprovechan la luz para convertirla en electricidad. Están compuestos por numerosas celdas que a su vez son llamadas células fotovoltaicas. A través de la emisión de electrones tienen un efecto de radiación electromagnética (efecto fotovoltaico). Por lo que el efecto de la luz produce una carga positiva y negativa, en dos semiconductores cercanos de distintos tipos, haciendo de esta manera un campo eléctrico apto para generar corriente.

El material con el que es fabricado estas celdas suele ser silicio cristalino que se utiliza en casos de industria electrónica, y arseniuro de galio, que es un semiconductor utilizado para fabricar productos con circuitos integrados fabricados especialmente para uso fotovoltaico.

Cuando estos componentes están expuestos a la luz solar directamente la celda de silicio, de 6 cm de diámetro, es capaz de producir 0,5A a 0,5V de corriente que equivale a 90W/m2. La corriente normal producida en un campo dependiendo de la luz solar y la calidad de la celda es de 50-150 W/m2. Hay que tener en cuenta que el galio es más eficiente que el silicio pero es mucho más costoso.

frontal de una instalacion de paneles solares trasera de una instalacion de paneles solares

Tipos de placas solares

En el mercado actual existen dos importantes tipos de captadores solares térmicos:

Los paneles solares fotovoltaicos

Su función es generar la electricidad por medio de reacciones químicas. Son efectivos para abastecer una zona de energía proveniente de la luz del sol, su tamaño es variable desde pocos centímetros hasta cantidades de metros cuadrados sobre la superficie.

Deben estar siempre orientados al sol, cuya luz va trasmitir la energía a los electrones de manera que los protones se separen de los neutrones y puedan ser libres en el panel de forma eléctrica.

Los paneles solares térmicos

Son de configuración más sencilla, tienen la facilidad de generar energía termosolar, y al recibir los rayos del sol encima de la superficie, calientan el agua que transita por los tubos que van dentro del panel.

Claramente existe una gran diferencia entre los paneles solares térmicos y los paneles solares fotovoltaicos, los fotovoltaicos generan la electricidad y los térmicos calientan líquidos viables, sin contar el hecho de que cada uno cumple una función específica dependiendo de donde se quieran instalar, recuerden que no son los mismos paneles para grandes edificaciones que para uso doméstico.

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