Torre Solar Israel60 españoles dan forma a una enorme planta de energía solar en pleno desierto, a un par de horas del sur de Jerusalén (Israel). Un proyecto iniciado hace 7 años que desde hace dos va viendo la luz (nunca mejor dicho) con la ayuda del grupo asturiano TSK, que está tras un 32,5% de su construcción. El porcentaje restante, un 67,5%, pertenece a la israelí Shikun & Binui Solel Boneh Infraestructure.

Lista para le próximo 2018, está compuesta por una la torre solar más alta del mundo y un campo de espejos de casi 400 hectáreas comparables al tamaño del mismo número de campos de fútbol. Ya han sido terminadas tres de sus cuatro fases de construcción; implantándose 454.832 placas solares térmicas, con sus espejos inclinados – fabricados e instalados por empresas españolas – y 203 km de tuberías de cristal por los que circula un fluido portador de calor incapaz de bajar de los 90ºC.

Yuval Saragusty, gerente de Energía, Salud y Seguridad, ha despejado dudas sobre las reacciones de esta construcción a menos de 3 km de la comunidad de Ashalim.

Ashalim está muy cerca de las instalaciones y estamos desarrollando muy buenas relaciones con ellos, nos hemos puesto en contacto con los líderes de la comunidad y les mandamos un estatus del proyecto periódicamente.

El conjunto hospeda dos instalaciones fotovoltaicas y dos termosolares. En estas últimas, como ya sabrás, el agua a altas temperaturas se convierte en vapor y se conduce a una turbina que genera electricidad. Mientras que en las primeras los paneles recogen de manera directa la luz del sol y la transforman en electricidad.

Con esta obra cuyo coste asciende a los 500 millones de euros, el país planea que la energía proveniente de renovables incremente de un 2,6 a un 10% para el año 2020. Es el primer proyecto de este tipo llevado a cabo en Israel; la empresa española espera que el primero de muchos.

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